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No es una lista de trucos ni hay que aprendérsela. Son las diez cosas que hago yo distinto desde que uso esto todos los días, en orden de las que más me cambiaron el resultado. Con que te lleves dos, ya te va a salir mejor que ayer.
Dile cómo es tu día de verdad: el tiempo que tienes, la plata con la que cuentas, el cansancio, lo que ya hay en tu casa. Eso es lo que hace que la respuesta sea para ti y no para cualquiera. Muchas veces el contexto cambia completamente la respuesta. Por ejemplo "Solo tengo 20 minutos para cocinar", "es una reunión con padres de familia", "ya intenté apagar y prender, quitarle la pila y hasta cambiar de pilas".
"Escríbeme un mensaje para el colegio."
"Mi hija faltó ayer porque estaba enferma. Ya le escribí a la profesora avisándole. Ahora necesito preguntarle si hay alguna actividad que deba ponerse al día. Escríbeme un mensaje corto y amable."
Dependiendo de lo que estés pidiendo, dile nivel de conocimiento, relación contigo, tipo de cliente, edad, etc. No es lo mismo escribir para una niña de 4 años que para una mamá de 40 o para un proveedor. Por ejemplo "es para mi hija que todavía no sabe hablar", "se lo tengo que decir a un compañero de trabajo que no tiene experiencia en el sector".
"Explícame qué es ChatGPT."
"Explícame qué es ChatGPT para una mamá de 40 años que nunca ha usado IA y no es muy tecnológica. Quiero que después de leerlo sienta que sí puede usarlo."
Decirle el objetivo ayuda a enfocar la respuesta hacia el resultado que realmente buscas. Por ejemplo: "Quiero que sean juegos que refuercen su vocabulario", "busco ejercicios que no me aburran al segundo día".
"Ayúdame a organizar las mañanas en mi casa."
"Ayúdame a organizar las mañanas para que mis hijas salgan al colegio a tiempo, yo no tenga que estar recordando todo y podamos dejar listas desde la noche anterior las cosas que más retrasan la salida."
Saber qué quieres evitar es casi tan importante como saber qué sí quieres. Esto es increíblemente útil. Por ejemplo: "No quiero que suene vendedor", "no quiero colores pastel", "no quiero que parezca escrito por IA", "no quiero soluciones que necesiten que compre algo". Cuando le quitas opciones, lo que queda se parece más a lo que estabas buscando.
"Ayúdame a decorar mi sala."
"Quiero que mi sala se vea más acogedora y moderna, no quiero cambiar el sofá ni las sillas, y tampoco pintar las paredes."
Si no se lo dices, te devuelve un texto largo que igual te va a tocar resumir. Pídelo como lo vas a usar. Por ejemplo: "Dame solo los pasos", "hazme una tabla", "quiero el texto listo para copiar", "dame tres opciones", "explícamelo como si no supiera nada", "hazlo página por página".
"Explícame cómo arreglar esto."
"Explícame cómo arreglar esto paso por paso. Dame solo un paso a la vez y espera a que yo te diga qué aparece en mi pantalla antes de pasar al siguiente."
Cuanto más específica sea tu corrección, más fácil es llegar al resultado que quieres. Por ejemplo, en vez de "no me gusta", dile: "Quiero más opciones", "quiero que el texto suene más como yo". Con una o dos correcciones concretas puedes acercarte muchísimo más rápido.
"No, así no."
"La idea va bien, pero está demasiado larga y formal. Quiero que suene más natural, más corta y como algo que yo realmente diría por WhatsApp."
Usa el botón del micrófono, sobre todo cuando tienes las manos ocupadas. Y hay algo mejor que la comodidad: hablando uno cuenta mucho más que escribiendo, y más contexto siempre es mejor respuesta. Además puedes hacerlo en más situaciones: manejando, doblando ropa o recogiendo juguetes.
"Ayúdame a organizar la casa."
"Necesito organizar mejor la casa porque en las mañanas todo es un caos: las niñas no encuentran los zapatos, las loncheras se arman a última hora, yo termino buscando cosas por toda la casa y salimos tarde. Quiero un sistema sencillo para dejar casi todo listo desde la noche anterior."
Así no tienes que transcribir nada. Lee las imágenes mucho mejor de lo que uno cree.
"En la pantalla me sale un mensaje que dice algo sobre permisos y después hay un botón azul que no sé cuál es."
"Te mando un pantallazo de lo que me aparece. Dime paso a paso qué tengo que hacer para activar la cámara."
Esto evita que rediseñe accidentalmente cosas que tú querías conservar. Dile exactamente qué puede cambiar y qué elementos debe respetar y dejar tal cual. Algo como: "No cambies el mueble ni la ventana; solo quiero probar decoración en esta pared".
"Haz que esta cocina se vea más bonita."
"Usa esta misma foto. No cambies los muebles, el piso, la ventana ni las dimensiones del espacio. Solo cambia la decoración encima del mesón, agrega una lámpara y haz que se vea más cálida."
Las referencias le ayudan a entender mejor tu estilo y el tipo de resultado que tienes en mente. Incluso mejor si explicas qué parte de la referencia te gusta. Puedes decir: "como este texto pero menos cursi", "algo como IKEA", "más Apple que startup", o subir una imagen.
"Quiero que este texto suene más profesional."
"Quiero que este texto suene como los correos de esta empresa: profesional pero cercano, con frases cortas, sin palabras rebuscadas y sin sonar demasiado corporativo. Te pego un ejemplo del tono que me gusta."
Hay una fórmula que puedes usar para que empieces a acostumbrarte a escribirle con más detalle, y funciona especialmente bien:
"Necesito [resultado] para [quién o para qué uso]. Tiene que [3 cosas importantes que estés buscando]. No quiero [2 o 3 cosas]. Te doy [contexto o referencia]. Entrégamelo en [formato]."
Por ejemplo
"Quiero una rutina de ejercicio para una mujer de 40 años que lleva varios meses sin entrenar. Quiero ganar fuerza y sentirme con más energía, pero no quiero empezar con algo intenso ni entrenar todos los días. Tengo 30 minutos, 3 veces por semana, y prefiero ejercicios que pueda hacer en casa. Organízamela por días y dime exactamente qué hacer en cada sesión."
Cuando se equivoca, lo hace con tal seguridad que no te das cuenta. Se puede inventar fechas, precios o nombres de sitios, y no te avisa que hay algo que no es. Suena igual cuando está bien que cuando está mal. Para pensar, ordenar, redactar y decidirte entre dos cosas, sirve todos los días. Lo médico te puede ayudar a entender, pero nunca reemplaza un diagnóstico real. Igual con los temas legales. Y los valores que te dé, de cuánto valen las cosas, no sobra verificarlos por fuera.
Los prompts de esta cuenta ya vienen armados con todas estas cosas adentro. Por eso te hacen preguntas en vez de pedirte que te sepas esto.
Date una vuelta por los prompts, todos gratis